Solo me faltas tú: tu cuerpo, tu sudor, tus manos explorando cada rincón…
Aquí estoy, esperándote… lista para darte azúcar… y caña de azúcar...
Azuuuuucar. Que maravilla de mujer. Doy fe de ello y de ella.
Os aconsejo que en grupo el próximo día 20 o solo con ella, no lo penséis ni un minuto más.
