Se trata de un tío que vivió en la época esa de la Edad Media y tuvo amantes, esposas y concubinas, las cuales acabaron con él a polvos, es decir que murió naturalmente de muerte natural. Lo lógico es pensar que era moro o mormón.
Pero las concubinas reales de la baja edad media, eran además sinónimo de barraganas y doncellas.
Alfonso XI tenía unas cuantas. Le llamaban “El Justiciero”. Pero murió en Gibraltar por la peste negra.
Los eclesiásticos tenían concubinas, la iglesia hacía la vista gorda, pero no esposas, por lo tanto se descartan del juego.
Por lo tanto y sin más dilación, me decanto por El rey Don Alfonso VI.
Alfonso VI de León “el Bravo” (1040-Toledo, 1 de julio de 1109). Murió de muerte natural, tuvo unos cuantos hijos, cinco esposas legítimas y dos nobles concubinas.