Fui hoy al Elfo. Siempre que había ido había estado con Sol que ya no está, pero trabajé de madrugada y tenía muchas ganas. Fui y escogí a Mika, me pareció muy sexy. Craso error. Llega y me dice apúrate y aún no se me había puesto d. y empezó a gritar porque no la tenía d. Le dije que me tocara para calentarme y me dijo que su trabajo era solo dar el masaje completo tradicional. Salí y le dije a Romina que viniera ella, que no quería a Mika, que si no quería trabajar que no trabajara, pero que no estafara a los clientes. Romina, sin protestar, me devolvió el dinero. Parece que es algo repetido. No tengo tanta experiencia con masajistas eróticas, pero ésta es la peor que he tenido.