Foro de contactos EsasChicas, modelos, azafatas, masajistas

¡Registra una cuenta gratuita hoy para hacerte miembro! Una vez que hayas iniciado sesión, podrás participar en este sitio agregando tus propios temas y publicaciones, ¡así como conectarte con otros miembros

Xinitas, Carrer Rutlla 6X - Girona - 671908387

Esaschicas Premium

Yonotusi

Usuario Activo
Desde
12 Sep 2013
Mensajes
51
Puntuación de reacción
3
Cliente:
Edad del cliente: ¡Demasiados!
Xinita:
Nombre artístico: Ana
Nacionalidad: Xina.
Edad: Pongamos entre 25 y 30.
Fotos falsas o retocadas?: Muy falsas.
Valoración de Cara: Muñequita de porcelana xina.
Valoración del cuerpo: Muy bien. Tetas naturales que no han oído hablar de Newton. Culito precioso.
Valoración del carácter: Dócil. Hace todo lo que quieres y como lo quieres (lec. "dentlo" no es lo único que te advierte).
Vestido: Ni lo recuerdo.
Fumadora: No.

Contacto
Dirección: Carrer Rutlla 6X (bajos) Girona.
Teléfono: 671908387.
Horario: 24 horas.
Lugar del delito:
Descripción del lloc: Casa antigua. Un solo piso y una sola puerta.
Valoración: Habitaciones grandes, aunque cutres. Pero para lo que las usamos están mejor que bien.

Servicio
Fecha de la experiencia: Hoy mismo.
Tarifas: 80 una hora, 50 treinta minutos.
Tarifa contratada: Una hora.
Duración real del servicio: Setenta minutos.

Trabajos:
Ósculos: Los que quieras y más.
Masaje francés/g p? Sí y buenísimo.
B N: No sé. No me gusta.
Cunni: Sí, le gusta y moja mucho.
Amazona: Todo cuanto quieras.
Misionero: A gusto del consumidor.
A cuatro: Sí.
En el cuerpo: Donde quieras menos dentro del c.
En la boca: Ahí se la di toda.
En la cara: Supongo.
Masaje griego: No me gusta.
Experiencia
Relato de los hechos:
Conozco la casa de hace tiempo. Antes estaban el la travesía de la Creu y después en carrer de la Creu. La encargada ya sabe que soy alérgico a las gomas (no de borrar). Me dice que ahora dos ocupadas y dos libres. Le pregunto por Sofía y da evasivas, que si hoy en Barcelona que si no se qué. Me pasan las dos que quedan Mimí y Ana. Mimí me parece muy simpática y se ve monilla pero no tiene el tipo de Ana.

Viene Ana y en el baño dentro de la habitación me hace un lavado de baj que promete. Meticuloso y sin sin olvidar el agujer de la puerta trasera, (lo cual hace pensar que a quien le guste le hará un b n rico rico.
Ella misma me seca, también meticulosamente y me tiendo en la cama mientras ella se lava.
Viene y empieza un trabajo con lengua pos todo mi cuerpo, seguido de una ma. impresionante. G p y aguantando como una campeona con toda la p en la b hasta las amíg. Tal como estoy boca arriba la hago que de abra de p sobre mi b y empiezo a com. el xixi. Jime como una cone. y se moja un kilo. Hago que resbale su cuerpo por el mío y tal como estoy, con lo mojada que está mi p entra en su c como si fuera de mermelada. Co estrechito que ajusta perfectamente a mi p. Se mueve con pericia y de vez en cuando se queda quieta y masajea la p con sus músculos v, como si la succionara. Ahí es cuando me advierte: Lech "Dentlo" No.
Le insisto un poco diciéndole que la c dentro está mas buena, pero ella insiste en que no. Le digo que cuando la avise se salga y me la ch hasta terminar. "Sí le en b" me dice, mientras se siente a horcajadas sobre de mi p y empieza un sube/baja que bien pronto me hace advertir que la explosión final está cerca. Cuando no puedo mas se lo digo y ella salta del caballo y busca desesperadamente la p para suc hasta la última gota de mi l. Una c. bestial. La aguanta como una jabata sin retirarse y sin dejar escapar ni una gotita. Sigue para dejar el sable en perfectas condiciones de revista. Después me doy cuenta de que se lo ha tra. todo. "Tu le es muy dulce" me dice. Será porque como mucha piña tropical, le digo.
Vamos los dos al bidé, lavado de ambos bajos y vuelta la borrica al trigo. Segundo asalto igual que el primero pero mas largo. Los años no perdonan.

Valoración de la implicación: Un diez.
Valoración final (lo mejor/lo peor): Todo es mejor y no hay peor. Si acaso, que no no quiere casarse conmigo.
 
Una Xinita con Nombre Original

Ayer, domingo, estuve en este piso y me hicieron el paseillo cuatro chinitas, todas nuevas. La primera que pasó una xiquita de unos veinte años, guapa de cara y con un cuerpo que. a pesar de ir vestida de calle con un tejano corto y una blusa ajustada, me pareció perfecto. Las otras tres, viejas y feas a mas no poder.

Cuando pasó la primera y me dijo su nombre, no lo podía creer y se lo hice repetir: Miaumiau, me dijo.
Le hice la pregunta de rigor en estos casos:
-¡Masaje completo sin guantes?
-¡Yo no!. Yo con guantes. Solo te hago masaje francés sin guantes, pero el masaje completo con guantes, me contestó en un perfecto castellano sin gota de acento chinil.
Pasaron las otras tres y a la pregunta de rigor me contestaron que sí, aunque una de ellas me dijo: "Lec. fuela".

Ante la expectativa de encamarme con un vieja fea, cunado vino la encargada le dije:
-Miaumiau.
-Miuamiau, sin guantes no. Sofía sin guantes.
-Ya. Pero quiero probar a Miaumiau.

Le pagué 80 euros por una hora.
Me quedé en una habitación de la planta baja, algo cutre pero con bidé y ducha en el interior.
Llegó la gatita Miaumiau, con las toallas y me preguntó si quería ducharme, le dije que venía limpio de casa y me lavó en el bidé. Me tumbé en la cama y desde allí la contemplé mientras de desnudaba. ¡Madre de dios santísima! o ¡Virgen de Rus bendita! como diría mi cuñada manchega. Con aquella carita de niña, su cuerpo resultaba aun mas excitante. Dos meloncitos de tamaño nada despreciable, enhiestos mirando al frente. Un vientre liso y plano y un culito que no parece chino, unas piernas bien torneadas y un coñito arreglado sin ni un pelo en la zona de ataque.
Su sola visión, hizo que mi p que ya se había puesto morcillona mientras me lavaba, adquiriese un tamaño esplendoroso.
Ella se dio cuenta y me dijo que la tenía muy grande. Esto se lo decís a todos, le dije. Yo es la primera vez que lo digo, me contestó.
Se puso a reír y le dije: ¡Ven!

Se acercó como con miedo. La tumbé en la cama bocabajo y empecé con los ósculos por todo su cuerpo. Lentamente.
Después me puse a horcajadas sobre ella y empecé a masajearle la espalda y piernas mientras hablábamos.
-¿Hace mucho tiempo que estás aquí?
-Hoy es el primer día.
-Me refiero a si hace tiempo que estás en el país.
-Desde los cinco años. Mis padres me trajeron a Barcelona y he vivido allí hasta ahora.
-Y ¿cuándos años tienes ahora?
-El 20 de agosto cumpliré los veinte.
-¡No me lo creo!
Alargó la mano a la mesita de noche y sacó, del bolso, un carnet de identidad español. Efectivamente había nacido del 20 del 8 del 94. Y su nombre real es Miaumiau.
-Tu ets català? me preguntó en perfecto catalán.
Al decirle que sí, nuestra conversación transcurrió en catalán.
Me contó que había venido a Barcelona de chiquita y en la escuela había hablado siempre en catalán con sus amigos. Que hacía dos años su padre había muerto y a los pocos meses murió su madre. Vivía con un hermano que la quería casar con un chino que a ella no le gustaba y que se largó de casa, en febrero de este año, y ahora quería ganar dinero para montar un negocio, seguramente de masajes.
En el curso a la conversación mis manos, traviesas, habían llegado a sus zonas mas sensibles y mis dedos jugaban con su botoncito.
Ella empezó a jadear y contorsionarse hasta que me apartó la mano diciéndome que no quería aun. Que quería hacerlo conmigo.

A partir de aquí de acabo la gatita Miaumiau y despertó una tigresa hambrienta.
Empezó a comer la p como si le fuera en ello la vida. Poco a poco le fui dando la vuelta para ponerla en posición de 69. Cuando notó mi lengua en su garbancito, soltó un bufido y paró de chu.
-Qué bien lo haces me dijo.
-Calla y disfrútalo, le dije.
Estuvimos así un buen rato. Mi lengua jugaba con su botón y mis dedos hurgaban buscando el punto máximo del placer. Su culo no paraba de moverse, dificultando la labor de mi len que no acertaba con el garbancito, pero esto facilitaba el trabajo de mis dedos. En algunos momentos ella ma como un bebé de mi p y tenía que frenarla para no soltar toda la carga en su b.
En uno de estos envites, empezó a soltar chorros de fluidos por la b de su cueva. Lo tragué todo como un campeón.
Me apartó la cabeza diciendo que ahora estaba muy sensible y ella continuó ch. Al rato le dije que parase o le soltaba toda la l en la b.
-¡No!. Quiero masaje completo, quiero saber como se siente esta barra de hierro dentro de mi "figa".
-Descansa un rato, le dije y me tumbé boca abajo.
Ella se puso a horcajadas sobre mí y me empezó a masajear la espalda, sin olvidarse de hacer pasadas por la zona X, para comprobar que todo seguía bien y que el volumen no disminuia.
Después la tumbé boca arriba y metí mi cabeza entre sus pi. Volvió a admitir y disfrutar las caricias de mi lengua en su cuidado c. Pasado un buen rato me dijo que no quería c otra vez con mi l, que ahora quería masaje completo.
Me tumbó a mí y se puso entre mis piernas a hacerme una m. Su b jugaba con mi hermano y sus manos acariciaban todo mi cuerpo. No podía mas. Le cogí la cara entre mis manos y la atraje a b sedienta de ósculos. Nos fundimos en un largo e inacabable b/mo. Nuestras len jugaban a enlazarse entre ellas y con nuestros cuellos y orejas. De vez en cuando nos chu los pe. Cuando le chu los pe se ponía como loca. En una de estas, accidentalmente o no, mi fa rozó la zona de entrada de su cueva, que para aquel entonces estaba empapada. Ella hizo presión hacia abajo y hermano buscó el refugio de tan preciado habitáculo.
Ella se dejó caer y se la metió hasta la mismísima cruz.
-¿No dijiste que sin con guantes, no?
-¡Psss! No digas nada. Quiero sentirte así. Quiero que me llenes las entrañas con tu le. ¿Te falta mucho para terminar?
-¡Pero que dices! Estoy a puntito de caramelo.
-Pues cuando te diga, me la das.
Hizo dos o tres movimientos arriba y abajo, mientras mi b le ch, con fuerza, los pe. No tardo mas de quince segundos en soltar un
-¡Me co.! ¡Dámela ahora!
Aquello fue un trasvase de líquidos que chocaban entre ellos, los que subían con los que bajaban.
Nos quedamos, así abrazados un buen rato. Hasta que mi virilidad se deshinchó y, desagradecida, se salió sola del refugio que, tan bien, la había acogido.

Llamó la encargada a la puerta. Nos habíamos pasado, mas de media hora, del tiempo previsto.
-Enseguida salimos, le dije a la jefa.
-No pasa nada. Tu muchas veces menos tiempo.

Nos duchamos tranquilamente enjabonándonos mutuamente, nos vestimos y a la calle.

Esta noche no he podido dormir, pensando en semejante xinitar. A las cuatro de la mañana me he levantado y he ido otra vez al piso para repetir la experiencia.
Llego me abre la puerta una de las chicas que vi ayer. Pregunto por Miaumiau y me dice que enseguida me la manda. Pero viene otra chica que no tiene nada que ver con ella. Le digo que ella no es Miaumiau y me asegura que sí. Con un cabreo de mil demonios le digo que quiero ver a la encargada. Al momento aparece la encargada por la escalera y le digo que quiero a la Miaumiau de ayer.
-Esta Miaumiau nueva trabaja muy bien y sin guantes.
-Pero quiero a la de ayer.
-Miaumiau yo no aquí. Ella ayer después de ti, estuvo con otro hombre y salió llorando y se fue.
-¿Por qué lloraba?
-No dijo nada. Salió, arregló su maleta y se fue.
-¿Y no tienes el teléfono de ella?
-Yo no teléfono.
-Pues si no me das su teléfono no vuelvo mas a tu casa.
-Tu sí. Tu con nueva. Yo no no cobrar.
-Adiós.
-Otro día, ¿vale?
-No habrá otro día.
 
¡Vaya historia!, Yonotusi. Parece como si la realidad superara a la ficción. Me he identificado con el final, aunque tú bien sabes ya que las chicas van y vienen. Así que lo mejor es olvidar.
 
La historia engancha como si se tratara de una novela. Enhorabuena por el relato. Ya quisiera encontrar una chinita como la que describes.
En septiembre tengo que ir a Barcelona, y si me recomiendas ese piso de chinitas, allí me presentaré.
 
Impresionante relato, se agradece que seas tan explicito y entre líneas dejes ver tus sensaciones personales sin entrar en los típicos relatos de me la f a cuatro y tal y tal. Gracias colega por escribir así para nosotros.


CiSk
 
La historia engancha como si se tratara de una novela. Enhorabuena por el relato. Ya quisiera encontrar una chinita como la que describes...

Esta casa no está en Barcelona. Está en Girona.
¿Recomendable? Si te gusta el masaje sin guantes, sin duda es una buena opción. Casi todas las chicas que tiene lo hacen sin guantes. El inconveniente es que cambia muy a menudo de masajistas y la calidad es muy desigual. La encargada (ahora que no me oye) está loca de atar, pero cuando la conoces es buena tía. A veces cuando sube las escaleras, delante mío, le meto mano y le digo que hoy quiero llenarle el ch de l a ella. Se ríe y dice que no, que ella tiene novio. Y es verdad tiene un maromo del país. Cuando ella no esta en la casa, es porque ha ido a casa del novio.
 
Impresionante relato, se agradece que seas tan explicito y entre líneas...


CiSk

Gracias. :oops: Solo escribo lo que siento.

Además la edad y la experiencia me han enseñado que cuanto mas disfruta la mujer con la que estoy mejor me lo paso yo.
 
¡Vaya historia!, Yonotusi. Parece como si la realidad superara a la ficción. Me he identificado con el final, aunque tú bien sabes ya que las chicas van y vienen. Así que lo mejor es olvidar.

Si tengo que olvidarlas bebo y... No. No me hace falta beber para olvidarlas. A lo máximo el enamoramiento me dura para dos o tres relaciones.
Lo que pasa que esta me dejo tan buen sabor de "po./choch." que quise repetir enseguida. Pero se para lo que están ellas en este negocio y cual es mi rol.
Sí a mí me cuesta poco olvidarlas, seguro que ellas me olvidan a mí en cuanto me dicen, en la puerta de la calle: Otlo día. ¿Sí?
 
Nunca digas nunca jamás, o picha tiesa no recuerda promesas.
El pasado lunes, paseando a la vera del Onyar, no sé cómo (o sí), fui a dar con mis pies en la puerta sexagésimo segunda del carrer Rutlla. Mi dedo se fue inconsciente y directamente al timbre. Tres toques, como de costumbre, y a los pocos segundos oigo pasos que descienden la escalera. Se entreabre la puerta y dejando atrás el tórrido sol de agosto, me cuelo en la fresca penumbra. La encargada Ye me dice que mucho tiempo y que si quiero la habitación de abajo o quiero subir. La habitación de arriba está mas limpia y aseada que la de abajo. A pesar de que ésta tiene el baño (bidé y ducha) dentro, digo que arriba.

Me ofrece de beber y lo rechazo. Me dice que pasarán las masajistas y que son todas nuevas, jóvenes, bonitas y que trabajan muy bien. La canción de siempre o el disco rayado.

La primera en pasar es la falsa Miaumiau del otro día; a continuación las conocidas Sofía y Shasha. Pues si que son todas nuevas pienso.
Entonces aparece por la puerta una mujer con un vestido de gasa blanca que le llega a las rodillas, con un solo tirante que deja entrever más de la mitad del pecho contrario. Obviamente no hacía falta tapar nada, ya que a través de la gasa se veía claramente su cuerpo, sin braguitas, como su madre la trajo al mundo. ¡Qué digo su cuerpo! Su cuerpazo.

Una diosa que parecía salida de uno de los cabarets chinos de las películas de los cincuenta.

Se acercó a mí y con un ósculo recogió la bab que me debería de estar cayendo, un mor en toda regla para empezar.

Le pregunto si hace el masaje completo sin guantes y si puedo dentro y me dice que no hay problema. Me dice que ella es Montse (bonito nombre para una china, pienso yo).

Regresa Ye y le digo que Montse. Le doy los ochenta que ya tenia preparados y otra vez me pregunta si quiero algo de beber. Le respondo, que quizá mas tarde.

Llega Montse sonriente y pasamos al baño (cruzando el pasillo). Mientras ella se lava yo echo una meadita y después me lava los ba. a conciencia.

De vuelta a la habitación me siento en la cama para contemplar el cuerpo de aquella diosa china. Ella desliza el único tirante del vestido y lo deja que resbale por cuerpo hasta el suelo.

Cabello corto, casi a lo garsón, una cara realmente bonita, los pechos enormes y desafiando la ley de la gravedad, a pesar de que ya no es una teen, andará por los cuarenta. Vientre plano sin estrías ni cicatrices, pubis muy bien cuidado, podado convenientemente. Unos muslos preciosos y piernas cuidadas hasta el esmalte de las uñas de los pies.

Me levanté de la cama y me fundí con ella en un abrazo/mor. Ósculos bien con le., no parece china es este aspecto. Huele un poco a tabaco, pero al contrario que muchas, no tiene el clásico aliento a “china”
La senté en la cama y empecé a com. los pe. Me dijo que con suavidad, pues le dolían porque estaba en los días premenstruales. Habla muy bien el castellano, e incluso usa interjecciones como “joder” y “coño”.

Le voy lamiendo los pe. y subo al cuello. Nos com. a ósculos y mordi. Me b las orejas y hago lo mismo.
Voy bajando por su cuerpo y llego a su zona más secreta, habiendo pasado por su ombligo y sin olvidar, otra vez, los pechos.
Le como el ch, abriéndolo y met un dedo dentro. Su clí empieza a tomar forma y ella abre con sus dedos, sus la vag. Empieza a retorcerse y noto como una inundación dentro de su cuca. A los cinco minutos me aparta la cabeza entre estertores y convulsiones. Y aparta mi mano de su entr. Me da a entender que después de la co, está muy sensible.
Despacio, le doy la vuelta y la pongo boca abajo. Le b todo su cuerpo desde la nuca a los pies. Ronronea como una gatita. Así estoy un buen rato hasta que mi dedo vuelve a su cueva y lo acepta, sin rechistar. Vuelve a estar receptiva. Mi boca tiene sed y baja a beber de los líquidos de tan delicioso manantial. Vuelve a gemir de placer y se las apaña para ponerse en posición de sesenta y nueve y empieza una muy buena m. Al rato se sale de la posición en que estábamos y se coloca entre mis piernas y sigue son su m. No deja nada. Cap, tronco, los pequeños, la bolsa de los pequeños y con incursiones hasta el agujero n. Estuvo así como diez minutos. Yo no podía mas.

Siguiendo mi costumbre, le puse una mano en cada mejilla y la atraje a mi b. Nuestros cuerpos se fundieron en uno solo. B con b, pecho con pechos, piernas con piernas y sucedió lo inevitable. Ella tenía la papaya abierta y jugosa, yo tenía el arma como un sable. Éste entró a saco en la papaya. Después de un rato de mete saca, se puso en la posición de la ranita y, subiendo y bajando, empezó a gemir de nuevo, y me dijo que cuando quisiera la llenara con mi carga sem.

¡Qué me dijo! Dicho y hecho. Abrí el grifo y empezaron a entrar en su cueva mis fluidos. Entre gritos y gemidos de ambos.

Se desplomó sobre mí.
-¡Dos a uno!, me dijo.
-Entonces tendrás que devolverme el dinero y pagarme tu a mí. Le dije, entre risas.

Fuimos al baño y nos dimos una ducha, (tantos años de ir a esta casa y no sabía que en el baño de arriba había una ducha).

Me quito la toalla de las manos y me secó ella. Después le correspondí e hice lo propio.

De vuelta a la habitación, faltaban unos quince minutos, me dijo que si quería masaje.
Me apetecía más que se tumbara a mi lado y charlar un poco.

Me dijo que es de Shangai, que lleva mas de diez años en este país. Nos juramos amor eterno y al despedirme me dijo, después de un último mor.:
-La próxima vez conmigo. Recuerda, Montse.

No es para olvidarla. ¡Esta vez seguro que vuelvo!
 
Fui el viernes 17, me mostraron 6 chicas. Bueno, solo una de ellas era una chica, las demás eran maduras y nanai... Esta chica se llamaba Tania, chinita joven de pelo castaño rubio (la luz era escasa y despista). Al momento de enrollarnos para empezar me pidió una pausa y se largó, la encargada entró a la habitación y me instó a escoger otra chica. Yo insistí por Tania pero nada, no daba su brazo a torcer. Estuve por irme pero f. a una que mas o menos. Es jugársela ese piso. La próxima vez no vacilaré y me iré, es mejor guardarse el dinero para otra ocasión. :p
 
Hola foreros, me estreno en este hilo con una consulta:

La Anna de este piso fue una chica que estuvo hace tiempo en Barcelona en el piso de calle Diputación 25?, una chica que desde el primer día te dice (sorpresivamente): "I love you" mientras la f? chica con buen cuerpo (no delgada, con curvas bien puestas), simpática, guapa, pelo largo liso, etc.? Gracias de antemano. :)

Si alguien la visita podría realizarle esa pregunta para saber si es ella?
 
Fui la semana pasada, me quedé con una chica llamada María. De unos 30 y pocos, delgada y pelo largo negro, con pechos ligeros y pezones largos.
70 la hora pero nada de sin, ni con suplemento, sólo el masaje francés. Estaba bastante buena, pero mi ánimo estaba decaído y sin ese servicio me quedé un poco a medio gas.
Había dos chicas más, pero no me acuerdo muy bien de los nombres.
 
Hace tiempo que nadie comenta nada. ¿Cómo está el tema en este piso? ¿Hay alguna que valga la pena? Quería ir y me gustarían recomendaciones.
 
Hace tiempo que nadie comenta nada. ¿Cómo está el tema en este piso? ¿Hay alguna que valga la pena? Quería ir y me gustarían recomendaciones.
Parece ser que está cerrado:

No obstante, la noticia es del abril de 2019, y no sé si actualmente está abierto.
 
Cerrado seguro que no, porque fui una vez hace pocos meses, pero me tuve que ir enseguida, por lo que no puedo opinar demasiado del servicio. Por eso preguntaba.
 
Anunciate
Lorena's Place
Volver
Arriba